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EA vuelve a apostar por el fútbol callejero protagonizado por ases del balón.
Electronic Arts conoce de sobra el potencial de sus franquicias deportivas con las que nos obsequia de una edición anual desde tiempos inmemoriales. En el caso de “FIFA” hace algunos años que tiene una lucha encarnizada con “Pro Evolution Soccer”. Librar esta batalla una vez cada doce meses debe ser muy aburrido y el nombre de “FIFA” se lanzó a formar parte el pasado año de la serie EA Sports BIG gracias a “FIFA Street”. La apuesta era muy sencilla y ponía a los mejores jugadores del mundo a jugar en campos callejeros mientras realizaban todo tipo de filigranas y regates. Todo ello rodeado de una estética ‘underground’ muy agresiva que no le evitó caer en el catálogo de juegos criticados por lo que se esperaba de ellos y no alcanzaron. Ahora Electronic Arts regresa con fuerzas para una secuela que corrija los errores del pasado y otorgue a esta variante arcade del popular simulador una dimensión a la altura de su reputación.
Jugabilidad
La esencia de los partidos en “FIFA Street 2” no ha cambiado mucho respecto al concepto de juego que vimos en su antecesor. Nos encontramos en partidos de cuatro contra cuatro en los que cada equipo cuenta con un portero fijo. Para ganar un encuentro no hay una máxima clara, sino que dependiendo de la competición en la cual estemos participando habrá unas reglas u otras. En los partidos no hay más reglas que las que la calle permite, así que nada de faltas y balón parado exceptuando los goles. Los campos no tienen líneas de fuera ni fondo y las paredes pueden ser utilizadas para el beneficio del equipo. Como resultado tenemos una constante ida y venida de la portería contraria, con muchos cambios de posesión y disparos lejanos. El último de los grandes aspectos también es conocido por todos, el ‘Gamebreaker’. Se trata de un estado de euforia en el que entramos cuando alcanzamos una cantidad determinada de puntos. Cuando estamos en ‘Gamebreaker’ el partido se desarrolla a cámara lenta y nuestro disparo será letal según en qué circunstancias.
Esto no significa que sea imposible detener un ‘Gamebreaker’, pero sí es complicado. La única manera de hacerlo es robando el balón en el momento justo al contrario y reteniéndolo hasta que pase el peligro o bien incordiándole hasta que su posibilidad de disparo sea tan remota que permita a nuestro guardameta colocarse de la mejor forma posible. Si no tenemos cuidado durante el ‘Gamebreaker’ del enemigo podemos perder un encuentro de la forma más tonta, porque por cada regate que nos hagan no sólo encajaremos un gol sino que podremos perder los que ya tengamos en el casillero. Con esta fórmula Electronic Arts ha querido dar aún más importancia a los regates y espectacularidad de los mismos, ya que con ellos podemos dar la vuelta al marcador en un par de jugadas. Por último, también veremos otra novedad en la orientación del campo, que en lugar de ser desde el lateral se mostrará desde uno de los fondos del terreno de juego. Concretamente desde la espalda de nuestro portero. El cambio puede chocar a los fieles de la primera entrega pero termina convenciendo, puesto que la superficie de juego es mucho mayor a favor de la jugabilidad.
Tratándose de un lanzamiento con esta marcada naturaleza arcade no era difícil sospechar la accesibilidad como seña de identidad en el control del juego. Accesibilidad y sencillez para dar vida a todo tipo de regates y filigranas. Tenemos un botón de pase, pase alto, disparo, entrada dura y turbo. El resto está especialmente dedicado a realizar los movimientos especiales: L (en ocasiones con turbo), stick C y cruz de dirección. Combinándolos todos ellos podemos ejecutar todo tipo de acrobacias más o menos creíbles con el balón. No tenemos todos desde el principio en nuestra colección, sino que habrá que ir aprendiéndolos con el paso de los partidos. Con pensar que cada dirección del stick o la cruz da lugar a un regate distinto, las combinaciones y posibilidades son enormes. Aún así hay que marcar la automaticidad de estos movimientos, y es que realizarlos tiene muy poco que ver con la habilidad del jugador, sino que terminan siendo prácticamente aleatorios y en pocas ocasiones les prestaremos atención como instrumento de juego, sino que lo haremos como instrumento para conseguir puntos y con ello un ‘Gamebreaker’ de varios goles.
Uno de los aspectos controvertidos de “FIFA Street 2” es la Inteligencia Artificial de los jugadores, tanto rivales como de nuestro propio equipo. En realidad esta apuesta futbolística apoya a la jugada individual y al lucimiendo de las estrellas, pero no estaría de más algo de movimiento de aquellos que no poseen el balón. Aunque vaya en contra de la naturaleza arcade del juego, incluir algunos marcajes interesantes o desmarques ayudaría a intensificar el desarrollo de los partidos, además de dar importancia al control del balón. Al final nos encontramos con un montón de situaciones en las que si no actuamos nosotros nada saldrá bien. Por eso cuando compartes el partido con otros amigos el juego gana tantos enteros, y es que el fútbol callejero también está lleno de movimientos inteligentes que facilitan nuestra victoria. Lo dicho, con cuatro mandos podremos disfrutar simultáneamente de una experiencia de juego más sólida.
Pero si de una bondad hemos de hablar en “FIFA Street 2” es de la duración de la partida en solitario. Si queremos desbloquear todos los elementos vamos a invertir un sabroso tiempo en ello, y en caso de desentendernos de estos extras también estamos obligados a completar un puñado de partidos si queremos proclamarnos reyes de la calle. El modo monojugador se basa en el progreso de nuestro futbolista y posteriormente, de nuestro equipo. Empezamos siendo jugadores discretos que participan de forma ocasional en los ‘Kick Abouts’ o partidillos. Estos encuentros se resuelven de diversas formas, desde el número de puntos a goles. Poco a poco iremos progresando y la recompensa de nuestras victorias podrá ser invertida en mejorar las habilidades de nuestro jugador.
Su fuerza, velocidad, disparo, regate y defensa podrán aumentar hasta conseguir un nivel aceptable. En ese momento estaremos capacitados para dirigir nuestro propio equipo, eso sí, de jugadores algo humildes. Nos esperan largas jornadas en nuestro propio campo hasta alcanzar el nivel 80 en nuestro equipo y 85 en nuestro jugador si lo que queremos es acceder a la competición Underground e Internacional.
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| Desarrolladora |
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EA Canadá |
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| Distribuidora |
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Electronic Arts |
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| Lo mejor |
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Un producto muy duradero en modo solitario y que gana enteros si lo compartimos en multijugador. La cantidad de regates. |
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| Lo peor |
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No está localizado al castellano y tiene problemas con la IA de los jugadores y la capacidad de mantenernos entretenidos. |
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| Resumen |
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La secuela de la apuesta de fútbol arcade de EA vuelve a las calles. |
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| NOTA OJGAMES |
70 |
| NOTA LECTORES |
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